CORONAVIRUS
Enlace sobre las disposiciones preventivas del Rector de la Universidad de Pavía:
https://web.unipv.it/coronavirus/
Así es como el coronavirus está cambiando las costumbres en el mundo
De Tekcrispi (adaptado)
El Gobierno italiano ha ordenado cerrar las escuelas de todos los
niveles y universidades de todo el territorio nacional desde este
jueves hasta el día 15 marzo, para frenar el avance del coronavirus
en el país. La decisión llega cuando la cifra de afectados desde
que comenzó la emergencia sanitaria hace 10 días supera los 3.000,
de los que 107 han muerto, 55 en los dos últimos días. Los
fallecidos eran personas mayores y con patologías previas. La cifra
de pacientes curados, por el momento es de 160. Para implantar una
medida tan drástica, el Ejecutivo ha seguido
las recomendaciones de una comisión científica que ya el día
antes había aconsejado la cancelación durante un mes de todos los
eventos deportivos con público en todo el país. El ministro de
Sanidad, Roberto Speranza, también se había mostrado favorable a
adoptar esta disposición que llevaba algún día barajándose.
El
primer ministro, Giuseppe Conte, ha explicado que el Ejecutivo ha
decidido aplicar una disposición tan drástica para evitar
sobrecargar el sistema sanitario nacional, en particular en los
departamentos de terapia intensiva y para retrasar la difusión del
virus. Hasta ahora, las clases estaban suspendidas desde hace dos
semanas hasta el 8 de marzo solo en algunas
regiones como Liguria, Lombardía, Piamonte, Las Marcas y
Emilia-Romaña, las que tienen un mayor número de contagiados.
Como ha sucedido en estos lugares, la fecha de cierre debe
considerarse provisional, ya que la situación está en constante
evolución y, en última instancia, todo depende de la progresión
de los contagios.
La decisión de ampliar las restricciones educativas a todo el territorio nacional, como ha explicado la ministra de Educación, Lucia Azzolina, no ha sido fácil. El Gobierno en bloque ha mantenido diversas reuniones con expertos, representantes de las regiones, de quien depende la Educación, y con otros agentes sociales, y han necesitado pedir una segunda opinión científica que profundizara más en la necesidad de suprimir todas las actividades educativas.
Se trata también de una cuestión política que necesitaba el acuerdo de todas las partes del Ejecutivo de coalición entre el Movimiento 5 Estrellas y el Partido Democrático y que debía contar además con el beneplácito de los gobernadores de las 20 regiones italianas, de los que depende la aplicación de la medida.
Algunos gobernadores, como Michele Emiliano, de Apulia, habían invitado claramente a todas las familias a no enviar a sus hijos a la escuela. “No están obligados a mandarlos a clase”, ha dicho.
El virólogo y profesor universitario Roberto Burioni ha recomendado mantener las escuelas cerradas para frenar el ritmo de contagios. “De otra forma se corre el riesgo de infectar y de infectarse. Es justo cerrar los centros escolares en todas las zonas en las que se han registrado casos, teniendo en cuenta que el virus se está propagando en toda Italia”, ha señalado.
En particular, el cierre de las escuelas es lo que más preocupa al Gobierno, como ha confesado el primer ministro italiano. La ministra de Familia, Elena Bonetti, ha señalado que ha propuesto al Gobierno que se adopten medidas de apoyo a las familias como “ayuda económica para los gastos de cuidadores y extensión de las bajas de maternidad y paternidad para los trabajadores”, pero no ha especificado qué soluciones concretas se plantean.
La viceministra de Economía, Laura Castelli, ha explicado que el Gobierno se está moviendo a contrarreloj para definir todas las alternativas posibles que puedan minimizar los trastornos y aliviar el impacto del bloqueo de todos los centros educativos del país durante 10 días, a mitad de curso. Ha concretado que están estudiando ofrecer la opción a uno de los padres de no asistir al trabajo para que pudieran atender a los niños que durante más de una semana no irán a la escuela. La ministra Azzolina ha descartado, por el momento, prolongar el curso actual.
Las universidades han empezado a organizar la didáctica a través de plataformas digitales para que los alumnos puedan seguir a distancia los contenidos e incluso realizar los exámenes si fuera necesario. Las autoridades han pedido a los dirigentes de los centros educativos que activen cualquier sistema de educación a distancia, si cuentan con ello y donde sea posible.
La idea del Ejecutivo es evitar a toda costa las próximas semanas cualquier tipo de aglomeración de personas que pueda favorecer la difusión del virus. Para ello, ha suspendido también los congresos y cualquier evento social con público para el personal sanitario y ha limitado los accesos a hospitales y cualquier lugar público cerrado en las zonas más afectadas por los contagios. También ha pedido a los ciudadanos que cambien ligeramente su estilo de vida los próximos 30 días y ha difundido una serie de recomendaciones que anima a cumplir a rajatabla como evitar los espacios concurridos, mantener una distancia de seguridad de un metro entre personas siempre que sea posible, evitar saludar con contacto físico como dar la mano o besos, lavarse las manos con frecuencia y toser o estornudar en el codo o en un pañuelo desechable. También ha recomendado a las personas mayores de 75 años que se queden en casa.
De El País "YO ME QUEDO EN CASA"
Enlace sobre las disposiciones preventivas del Rector de la Universidad de Pavía:
https://web.unipv.it/coronavirus/
Así es como el coronavirus está cambiando las costumbres en el mundo
El
COVID-19, también conocido como coronavirus, ha sido capaz de llegar
a casi cada rincón del mundo. Su velocidad de contagio y dificultad
de detección hacen que el mismo se haya convertido en una amenaza
para la salud mundial.
A
pesar de que el virus no es tan mortal como su predecesor el SARS o
como otras recientes epidemias como el ébola, el coronavirus ha
mostrado ser mucho más elusivo que estos. Por lo que, incluso ahora
nos encontramos en medio de un limbo en el cual sabemos un poco sobre
la enfermedad, pero definitivamente no lo suficiente.
El
coronavirus ha invadido el mundo
En
vista de ello, el mundo por fin ha tomado la decisión de unir
fuerzas para tratar de descubrir los secretos que se ocultan tras
esta enfermedad. Entre sus principales metas, se encuentra la
creación de una vacuna efectiva, pero sus proyecciones indican que
la misma podría tardar en llegar hasta más de un año.
Mientras
tanto, el mundo ya se encuentra en alerta máxima debido a las
declaraciones dadas por la OMS la semana pasada.
Los
cambios se ven en todas partes
Este
cambio en el panorama mundial, que hasta hace poco parecía ser capaz
de
controlar
el contagio de la enfermedad, ha hecho que muchas naciones ya tomen
medidas
de
prevención contra el coronavirus. Algunas simplemente se tratan de
restricciones
en
la forma de saludar, pero otras implican cambios en tradiciones
antiguas que este
año
no se podrán realizar para evitar promover el contagio del COVID-19.
Asia
En
Beijing (China),y en el hogar del epicentro del contagio (la ciudad
de Wuhan), los apretones de manos como un saludo han sido sustituidos
por el gesto tradicional gong shou en el que una mano en forma
de puño se choca con la otra completamente estirada y se hace una
leve reverencia.
En
los Emiratos Árabes Unidos los saludos frotando las narices una
contra otra han sido prohibidos. Asimismo, por precaución no están
permitidos los besos ni los apretones de manos. La situación en Irán
es la misma y, en el país, se ha popularizado una alternativa de
saludo en el que se da un “apretón de manos” pero usando los
pies.
Europa
Por
su parte, en Alemania recientemente se pudo ver un claro ejemplo de
los cambios en las costumbres cuando el ministro del Interior de
Alemania, Horst Seehofer, no le dio la mano a la Canciller, Ángela
Merkel. Queda claro que en ese país los apretones de manos también
están restringidos por seguridad.
Por
su parte, Francia lucha por encontrar una alternativa más allá de
un asentimiento para sustituir sus saludos con apretones de manos y
besos. Luego, nos encontramos con España, que parece que renunciará
este año a la tradición de besar las estatuas de la virgen María
durante Semana Santa como un modo de prevención.
En
Italia el Gobierno ha recomendado no darse besos ni darse la mano, y
mantener una distancia de entre uno y dos metros entre las personas,
para intentar frenar el contagio que azota ciertas zonas del país.
Asimismo,
en Polonia la comunión podrá ser “espiritual” y no consumiendo
la típica hostia. Además, en Rumanía, el baile tradicional en el
que los hombres entregan a las mujeres talismanes y cadenas de flores
con un beso tendrá que hacerse sin los tradicionales besos.
Latinoamérica
Finalmente,
en Brasil, el primer país contagiado de Latinoamérica, también se
ha instruido a los ciudadanos para que no se saluden con abrazos,
besos o apretones de manos. A medida que el virus se continúe
esparciendo, podremos ver cómo los demás países del mundo
comenzarán también a hacer sus propios cambios y tomar sus medidas.
De Tekcrispi (adaptado)
Italia cierra las escuelas y universidades de
todo el país hasta el 15 de marzo para frenar el coronavirus
La medida ha sido adoptada por el Gobierno tras alcanzar la cifra de 107 muertos y más de 3.000 contagiados
La decisión de ampliar las restricciones educativas a todo el territorio nacional, como ha explicado la ministra de Educación, Lucia Azzolina, no ha sido fácil. El Gobierno en bloque ha mantenido diversas reuniones con expertos, representantes de las regiones, de quien depende la Educación, y con otros agentes sociales, y han necesitado pedir una segunda opinión científica que profundizara más en la necesidad de suprimir todas las actividades educativas.
Se trata también de una cuestión política que necesitaba el acuerdo de todas las partes del Ejecutivo de coalición entre el Movimiento 5 Estrellas y el Partido Democrático y que debía contar además con el beneplácito de los gobernadores de las 20 regiones italianas, de los que depende la aplicación de la medida.
Algunos gobernadores, como Michele Emiliano, de Apulia, habían invitado claramente a todas las familias a no enviar a sus hijos a la escuela. “No están obligados a mandarlos a clase”, ha dicho.
El virólogo y profesor universitario Roberto Burioni ha recomendado mantener las escuelas cerradas para frenar el ritmo de contagios. “De otra forma se corre el riesgo de infectar y de infectarse. Es justo cerrar los centros escolares en todas las zonas en las que se han registrado casos, teniendo en cuenta que el virus se está propagando en toda Italia”, ha señalado.
En particular, el cierre de las escuelas es lo que más preocupa al Gobierno, como ha confesado el primer ministro italiano. La ministra de Familia, Elena Bonetti, ha señalado que ha propuesto al Gobierno que se adopten medidas de apoyo a las familias como “ayuda económica para los gastos de cuidadores y extensión de las bajas de maternidad y paternidad para los trabajadores”, pero no ha especificado qué soluciones concretas se plantean.
La viceministra de Economía, Laura Castelli, ha explicado que el Gobierno se está moviendo a contrarreloj para definir todas las alternativas posibles que puedan minimizar los trastornos y aliviar el impacto del bloqueo de todos los centros educativos del país durante 10 días, a mitad de curso. Ha concretado que están estudiando ofrecer la opción a uno de los padres de no asistir al trabajo para que pudieran atender a los niños que durante más de una semana no irán a la escuela. La ministra Azzolina ha descartado, por el momento, prolongar el curso actual.
Las universidades han empezado a organizar la didáctica a través de plataformas digitales para que los alumnos puedan seguir a distancia los contenidos e incluso realizar los exámenes si fuera necesario. Las autoridades han pedido a los dirigentes de los centros educativos que activen cualquier sistema de educación a distancia, si cuentan con ello y donde sea posible.
La idea del Ejecutivo es evitar a toda costa las próximas semanas cualquier tipo de aglomeración de personas que pueda favorecer la difusión del virus. Para ello, ha suspendido también los congresos y cualquier evento social con público para el personal sanitario y ha limitado los accesos a hospitales y cualquier lugar público cerrado en las zonas más afectadas por los contagios. También ha pedido a los ciudadanos que cambien ligeramente su estilo de vida los próximos 30 días y ha difundido una serie de recomendaciones que anima a cumplir a rajatabla como evitar los espacios concurridos, mantener una distancia de seguridad de un metro entre personas siempre que sea posible, evitar saludar con contacto físico como dar la mano o besos, lavarse las manos con frecuencia y toser o estornudar en el codo o en un pañuelo desechable. También ha recomendado a las personas mayores de 75 años que se queden en casa.
De El País
Italia decreta el aislamiento de 16 millones de personas en el norte del país por el coronavirus
El Gobierno prohíbe las entradas y salidas en Lombardía y otras 14 provincias, entre ellas Venecia, y planea contrataciones masivas de personal sanitario
Italia ha
decidido tomar las medidas más radicales de cuantas se han adoptado
fuera de China para contener el avance del coronavirus, ante el
empeoramiento del brote, en particular en el norte del país.
El Gobierno aislará, hasta el 3 de abril, toda la región de Lombardía,
donde viven 10 millones de personas, la zona con mayor número de
contagios, 2.742, cuya capital es Milán y otras 14 provincias de las
regiones de Piamonte, Emilia Romaña y Véneto, que en conjunto tienen más
de seis millones de habitantes. El cierre, confirmado por el primer
ministro, Giuseppe Conte en una conferencia de prensa celebrada pasadas
las 2 de la madrugada del domingo, afecta al motor económico del país y
restringe seriamente la libre circulación de personas. Además, el
Ejecutivo también cerrará discotecas y locales similares en el resto del
país y permitirá la apertura de bares y restaurantes a condición de que
el espacio de los locales consienta que las personas guarden al menos
un metro de distancia entre sí para evitar la difusión del virus.
También se cerrarán museos, cines y teatros de todo el territorio
nacional y se suspenden las manifestaciones y los espectáculos públicos o
privados.
El
decreto, que Conte ha confirmado que se publicará y entrará en vigor
“en las próximas horas” considera medidas tan restrictivas como la
prohibición de entrar o salir de toda la región de Lombardía y el resto
de provincias y los desplazamientos por estos territorios, salvo previa
autorización por motivos excepcionales, laborales ineludibles o de
urgencia. El mandatario explicó que las fuerzas de seguridad vigilarán
que se cumplan estas reglas para poder salir de la zona aislada. A los
residentes de estos lugares que se encuentren fuera, se les permitirá
volver. “Ya no podemos permitirnos aglomeraciones en estos lugares”, ha
señalado Conte. Y ha explicado que las motivaciones principales son dos:
frenar los contagios y evitar la sobrecarga del sistema sanitario.
El
sábado por la tarde se publicó en la prensa un borrador de la norma y
durante algunas horas se generó gran confusión, ya que no hubo ningún
tipo de comentario, confirmación ni mensaje por parte del Ejecutivo. En
algunas ciudades, como Milán, según publicaron los medios locales,
cientos de personas se dirigieron de inmediato a las estaciones
ferroviarias para tratar de coger un tren que los llevara fuera de la
región, temiendo quedar atrapados.
Para evitar la
incertidumbre, las regiones de Lombardía y de Emilia Romaña pidieron
durante la noche aclaraciones al Gobierno sobre el alcance de las
normas, ya que el borrador no precisaba detalles importantes sobre cómo
afectarán las medidas a los medios de transporte o cómo se llevarán a la
práctica las limitaciones. Attilio Fontana y Stefano Bonaccinique,
gobernadores de Lombardía y Emilia Romaña respectivamente, avalaron en
un primer momento la necesidad de implantar este tipo de restricciones,
pero pidieron más tiempo al primer ministro, Giuseppe Conte, para
trabajar en una norma clara y detallada que aborde todas las cuestiones
para que los ciudadanos tengan claro qué podrán hacer y qué no cuando
entre en vigor el decreto.
Hasta ahora, estaban en
aislamiento 10 localidades de Lombardía y una de Véneto, en las que
viven 50.000 habitantes. También están cerrados todos los colegios y
universidades del país. En el texto del Gobierno también se recomienda
“firmemente” a quienes muestren síntomas de afección respiratoria o
fiebre (con más de 37,5º) que no salgan de casa y limiten al máximo
todos los contactos sociales.
Entre otras medidas, como
confirmó el primer ministro, el Gobierno también ordenará el cierre de
los museos y centros culturales de las nuevas zonas de aislamiento, y la
suspensión de las manifestaciones o eventos públicos que conlleven
aglomeraciones de personas. Los eventos deportivos quedarán suspendidos
también, aunque en algunos casos, las autoridades podrán otorgar un
salvoconducto para que algunos partidos se jueguen a puerta cerrada. En
cambio, el Ejecutivo permitirá, en todo el país, que los bares,
restaurantes y negocios abran, siempre y cuando puedan garantizar que
hay espacio suficiente para que las personas mantengan un mínimo de un
metro de distancia entre ellas, para evitar el contagio. Los fines de
semana deberán cerrar los centros comerciales solo en las zonas en
aislamiento.
En Lombardía, los hospitales están en una
situación límite por la epidemia. La inmensa mayoría de los enfermos
graves están concentrados también en esta zona. En los dos últimos días,
más de 100 pacientes han tenido que ser trasladados a cuidados
intensivos. Las asociaciones de trabajadores de estas unidades
especiales lanzaron ayer un llamamiento dramático: “Trabajamos con gran
esfuerzo para atender a los pacientes graves y muy graves, cuyas vidas
dependen de un número limitado de equipos tecnológicamente complejos. Es
absolutamente necesaria la adopción inmediata de medidas drásticas
destinadas a reducir los contactos sociales y útiles para contener la
epidemia”. Y concluyeron: “En ausencia de disposiciones oportunas y
adecuadas, nos veremos obligados a enfrentar un evento que solo podemos
calificar como un desastre sanitario”.
El Gobierno
también está trabajando contra el reloj para reforzar la sanidad
pública. Ha aprobado un nuevo decreto ley que contiene otras medidas de
emergencia como contrataciones masivas de personal sanitario: 20.000 en
total, entre médicos, enfermeros y auxiliares, según medios locales.
Además, el Gobierno da vía libre a reclutar especialistas y otros
profesionales de la salud, sin concurso público, lo que permitiría
incorporar a voluntarios, sanitarios jubilados o a médicos residentes.
El
equipo de Giuseppe Conte también ha aprobado ampliar los puestos en
cuidados intensivos y en los departamentos de Neumología y Enfermedades
Infecciosas, para poder hacer frente al creciente número de personas con
coronavirus que requieren hospitalización. Además, limitará la
actividad de la Justicia hasta el 31 de mayo y aplazará todas las vistas
menos urgentes.
El coronavirus ha llegado también hasta
la primera línea de la política. Nicola Zingaretti, el líder del Partido
Demócrata, que gobierna en coalición con el Movimiento 5 Estrellas, y
es también presidente de la región de Lacio, de la que Roma es la
capital, está infectado por el virus y se encuentra en aislamiento
domiciliario.
Este es un resumen de las drásticas medidas que prepara el Gobierno italiano:
- Bloqueo de regiones. Italia establece una zona restringida que incluye, además de la región de Lombardía, a las provincias y ciudades de Módena, Parma, Piacenza, Reggio Emilia, Rímini, Pésaro y Urbino, Venecia, Padua, Treviso Asti, Alessandria, Verbano-Cusio-Ossola, Novara y Vercelli. Entrar y salir de ellas estará prohibido. Solo se permitirá por motivos graves e inaplazables.
- Limitaciones en esos territorios. Se han previsto fuertes limitaciones que van desde la suspensión de las actividades públicas, al cierre de piscinas, museos, teatros, e incluso el bloqueo de concursos públicos con excepción de los convocados para contratar a personal sanitario. Tampoco podrán celebrarse rituales ni ceremonias civiles o religiosas, incluidos los funerales.
- Teletrabajo. Las reuniones de negocios deberán aplazarse y se deberá priorizar el teletrabajo. En todo caso, los empleadores podrán contar como vacaciones o como baja el tiempo que el trabajador no esté en la empresa.
- Todo el territorio afectado. El decreto del Gobierno italiano introduce también fuertes restricciones a nivel nacional. Los pubs y discotecas no podrán abrir. También se recomienda limitar la movilidad dentro del territorio “a los casos estrictamente necesarios”.
Los actos del Papa, a puerta cerrada
El coronavirus cambiará la agenda del papa Francisco, que celebrará el rezo del Ángelus de hoy, domingo, y la catequesis de la audiencia general del miércoles —sus dos citas semanales fijas— a puerta cerrada, en la biblioteca del Palacio Apostólico. Se retransmitirán en directo por vídeo. La Santa Sede ha tomado esta decisión excepcional siguiendo las disposiciones de las autoridades italianas, que han prohibido los eventos que contemplen aglomeraciones, y un día después de que se registrara el primer caso de coronavirus en la Ciudad del Vaticano. Hasta el próximo 15 de marzo, el Pontífice celebrará la habitual misa matutina en su residencia de Santa Marta sin la presencia de fieles.
De El País
Italia extiende las medidas de aislamiento a todo el país para frenar el coronavirus
Los desplazamientos quedan prohibidos dentro del país salvo por motivos justificados de trabajo o salud
Italia ha dado este lunes un paso inédito en Europa para la
contención del coronavirus de Wuhan, que ha puesto en jaque la economía
mundial y los sistemas sanitarios de decenas de países. Su primer
ministro, Giussepe Conte, ha anunciado esta noche que el país entero
queda en situación de aislamiento, como ya lo estaban Lombardía y otras 14 provincias del norte. Los
desplazamientos quedan prohibidos en todo el territorio y solo se
permitirá viajar dentro de Italia por motivos justificados de trabajo,
por cuestiones de salud y por otras razones de urgencia debidamente
acreditadas. Ante el vertiginoso ascenso de los contagios —que este
lunes alcanzaron los 9.172, de los que 463 han fallecido y 724 se han
curado— “nos estamos quedando sin tiempo”, ha dicho. Y ha señalado que
el lema a transmitir a los ciudadanos es “yo me quedo en casa”. El
primer ministro ha anunciado, además, que la suspensión de la actividad
didáctica en las escuelas y universidades se prorrogará hasta al menos
el 3 de abril.
La noticia ha llegado el día en el que los 16 millones de personas que viven en las nuevas zonas en aislamiento
comenzaban a asimilar que las próximas dos semanas sus vidas y sus
costumbres sociales iban a cambiar por completo. Ahora, también tendrán
que acostumbrarse en el resto del país a los controles que la policía y
el Ejército ya han implantado en el norte para permitir los
desplazamientos solo a quien tenga un motivo justificado. Las
autoridades insisten en que la colaboración de los ciudadanos y mantener
comportamientos responsables son fundamentales para ralentizar el ritmo
de los contagios y evitar colapsar un sistema sanitario ya al límite.
Antes
de que entrara en vigor el decreto, muchos aprovecharon para abandonar
las zonas de aislamiento a toda prisa por temor a quedar atrapados y
hubo quien llegó a pagar 1.200 euros de taxi para llegar a Roma, como ha
contado al diario La Repubblica un taxista que la noche del
sábado condujo durante seis horas para llevar a una joven de vuelta a su
casa en la capital italiana.
La alarma original se ha
ido transformando en resignación. “Creo que en todo este tiempo hemos
estado infravalorando la gravedad de la situación”, cuenta al teléfono
Michele Lafrancesco, desde Monza-Brianza, a 30 kilómetros de Milán.
Trabaja como sanitario en una residencia de ancianos y este lunes, “por
suerte”, dice, era su día de descanso. “Tenía miedo de no poder ir
a trabajar porque tengo que salir de mi provincia, pero luego
entendimos que por motivos laborales sí podríamos movernos”, afirma. “Es
preferible hacer caso a los expertos y quedarse en casa, salir solo
para lo imprescindible”, añade.
Blindar Lombardía, con Milán su capital, el principal motor económico del país
que aporta en torno a una quinta parte del PIB nacional era la decisión
que nadie quería tomar. Para limitar el impacto, tanto en el tejido
empresarial de la zona, como en la vida de la gente, las autoridades
permiten la libre circulación de mercancías y algunos tipos de
desplazamientos, como los motivados por razones laborales o de salud y
para volver al lugar de residencia. Habrá que ver ahora cómo se procede
en el resto del país.
Firmar un documento
Siguiendo
las órdenes del Ministerio de Interior, quienes necesiten salir o
entrar en las zonas en aislamiento deberán firmar un documento en el que
expliquen el motivo de fuerza por el que deben viajar. La policía podrá
comprobar la veracidad de la información si lo consideran oportuno,
pidiendo mayor documentación. En la estación central de Milán, desde
primera hora del lunes, el Ejército estableció dos controles para
comprobar la documentación de todos los viajeros: uno para los que
accedían a los convoyes que se dirigían al sur y otro para los trenes
regionales. Entre los pasajeros que llegaban a la estación, la policía
ferroviaria realizó controles aleatorios. Las largas colas de espera
entre mascarillas y certificados han marcado las imágenes de la jornada.
Este
lunes, el modelo de autodeclaración que ha difundido el ministerio
circulaba por la mayoría de chats de WhatsApp en el norte. “No sabemos
si tenemos que llevarlo siempre encima, pero es mejor hacerlo por si
acaso”, señala Nicola por teléfono, desde Urbino, otra de las áreas en
aislamiento de la región de Las Marcas. En su zona, el primer día de las
restricciones solo habían instalado un control, en la autovía a la
altura de la frontera con Umbria. “Es la arteria principal en la que se
concentra la mayoría del tráfico”, explica.
A última hora
de la tarde, en cambio, no había nada en la frontera con Toscana. “La
ciudad está inusualmente vacía”, cuenta por teléfono. Y señala que las
farmacias pusieron en marcha un sistema de entrega a domicilio de los
medicamentos para las personas más vulnerables, como ancianos que viven
solos o personas con discapacidad.